Pese a la narrativa de apertura de oportunidades y empoderamiento, la participación económica de la mujer michoacana se mantiene muy rezagada
Arved Alcántara / La Voz de Michoacán
Morelia, Michoacán. En Michoacán persiste una brecha de ingresos por género de 18%, por encima del promedio nacional de 14% reportado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), lo que indica una mayor desigualdad en la remuneración entre hombres y mujeres en la entidad.
De acuerdo con el organismo, esta diferencia se inserta en un contexto nacional donde las mujeres perciben en promedio 86 pesos por cada 100 que ganan los hombres, de acuerdo con el Monitor Mujeres en la Economía, informe realizado en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el pasado 8 de marzo.
El reporte integra más de 40 indicadores para medir las condiciones de participación económica femenina y las brechas de género a nivel nacional y estatal. Entre sus hallazgos, identifica que la alta informalidad, la carga de trabajo no remunerado y la limitada oferta de cuidados son factores que restringen la inserción laboral de las mujeres.
Dependen de ingresos de otros
En términos de participación económica, Michoacán registra una tasa de 44.1%, por debajo del promedio nacional de 46%, lo que exhibe una menor incorporación de mujeres al mercado laboral. A ello se suma que 27.9% de las mujeres en la entidad quiere trabajar y no puede hacerlo, en un entorno donde a nivel país persisten barreras estructurales vinculadas a la disponibilidad de empleo, condiciones laborales y responsabilidades de cuidado, conforme a lo destacado por el IMCO.
La dependencia de ingresos en el estado de Michoacán alcanza 27.7%, indicador que muestra la proporción de mujeres que no cuentan con ingresos propios, lo que también se considera un riesgo ante situaciones de violencia intrafamiliar de las cuales no pueden escapar al no tener sostenibilidad económica por cuenta propia.
La informalidad en Michoacán alcanza 65.5%, cifra superior al promedio nacional de 55%, lo que implica una mayor proporción de mujeres en empleos sin acceso a seguridad social, prestaciones, fondo de ahorro para la vivienda o estabilidad. Esta condición incide directamente en el nivel de ingresos y en la pobreza laboral, que en la entidad se ubica en 39.2%, también por encima de niveles nacionales, cercanos a 35%.
En el ámbito del trabajo no remunerado, las mujeres en Michoacán concentran el 60.0% de estas labores, por debajo del promedio nacional de 73%, aunque siguen asumiendo la mayor carga de actividades domésticas y de cuidado. Esta distribución del tiempo se relaciona con la limitada infraestructura de cuidados, indica el IMCO en su comunicado general. La cobertura en la primera infancia es de 36.9%, mientras que la oferta de servicios para adultos mayores se ubica en 11.7%, lo que restringe las opciones para que las mujeres puedan incorporarse o mantenerse en el mercado laboral sin descuidar la atención de sus seres queridos o vulnerables.
Afectan otras problemáticas
El nivel educativo también incide en estas condiciones. En Michoacán, el 36.3% de las mujeres cuenta con preparación considerada adecuada para el mercado laboral, proporción menor frente a otras entidades. En paralelo, la participación de emprendedoras formales es de 19.0%, es decir, una participación limitada en esquemas productivos registrados, con acceso restringido a financiamiento, seguridad social y crecimiento empresarial, pese al lanzamiento de estrategias de carácter estatal como los programas crediticios de Sí Financia.
Otros indicadores exponen condiciones adicionales que influyen en la participación económica de las michoacanas. El embarazo adolescente se ubica en 15.3%, lo que sin duda impacta en la continuidad educativa y laboral. En materia de seguridad, se registran 9.3 delitos sexuales y 6.5 homicidios dolosos de mujeres por cada 100 mil habitantes, además de que 18.5% de las féminas reporta inseguridad actividades tan cotidianas como el desplazarse en el transporte público, factor que puede incidir en la movilidad hacia sus centros de trabajo o estudio.
El acceso a activos también presenta rezagos. Únicamente el 14.6% de las mujeres cuenta con propiedad de vivienda. En el ámbito laboral y familiar, los permisos de paternidad se ubican en 20 días, lo que incide en la distribución de responsabilidades de cuidado y en la permanencia de las mujeres en el empleo, cita el IMCO.
Presenta propuestas de solución
El IMCO plantea recomendaciones enfocadas en ampliar la infraestructura de cuidados, fortalecer la oferta de servicios para la primera infancia y adultos mayores, así como impulsar políticas que faciliten la conciliación entre la vida laboral y familiar. También propone promover la formalización del empleo, mejorar las condiciones de acceso a seguridad social y fomentar la participación de mujeres en sectores de mayor productividad.
Ante la problemática exhibida, señala la necesidad de generar condiciones para reducir la brecha salarial, incentivar la corresponsabilidad en el cuidado mediante esquemas como la ampliación de permisos de paternidad, y fortalecer el acceso de las mujeres a activos como vivienda y financiamiento.
Estas medidas, apunta el IMCO buscan incidir en los factores estructurales que determinan la participación económica femenina en entidades como Michoacán.