• La convocatoria, difundida por el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), plantea una “Jornada en Defensa de la Salud, la Vida y los Derechos Colectivos”, en la que se advierte la “toma de la geotermoeléctrica y carreteras en Michoacán…
Morelia, Mich. | Redacción.- Comunidades indígenas del oriente de Michoacán realizarán este miércoles 15 de abril una jornada de protesta que incluye la posible toma de la planta geotermoeléctrica de Los Azufres y bloqueos carreteros, en el contexto de una disputa por salud, territorio y acceso al agua.
La convocatoria, difundida por el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), plantea una “Jornada en Defensa de la Salud, la Vida y los Derechos Colectivos”, en la que se advierte la “toma de la Geotermoeléctrica Los Azufres y carreteras en Michoacán” como parte de las acciones.
El llamado está programado “miércoles 15 de abril de 2026 a partir de las 09:00 horas”, con el objetivo de visibilizar demandas relacionadas con la defensa de comunidades indígenas y sus condiciones de vida.
El contexto inmediato de la movilización se vincula con una crisis de salud en municipios como Hidalgo, Zinapécuaro y Maravatío, donde habitantes han denunciado contaminación del agua atribuida a la operación de la planta geotérmica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
De acuerdo con el propio CSIM, la problemática ha derivado en un aumento de enfermedades renales, situación que ha sido señalada como una emergencia sanitaria en la región.
En ese marco, los organizadores han advertido que la movilización responde a la falta de resultados tras años de diálogo con autoridades, al señalar: “No podemos llevárnosla en puro diálogo cada día tenemos más enfermos, más defunciones”.
El mismo posicionamiento incluye una advertencia sobre el escalamiento de acciones, al señalar: “Vamos a empezar a movilizarnos en todo el estado”, con respaldo del Consejo Supremo Indígena.
En comunicados previos, el CSIM ha sostenido que la central geotérmica “ha contaminado el agua, el medio ambiente y el suelo” durante décadas, lo que ha generado impactos acumulados en la salud de las comunidades.
Asimismo, la organización ha planteado exigencias directas a autoridades federales y estatales, entre ellas la instalación de mesas de trabajo con carácter resolutivo y acciones para garantizar agua no contaminada y atención médica especializada.
En días recientes, representantes indígenas reiteraron que, ante la falta de avances, recurrirán a medidas de presión, incluyendo la toma de instalaciones estratégicas, al advertir: “la vida y la salud no pueden esperar”.
La movilización de este 15 de abril se perfila como un punto de inflexión en el conflicto, al trasladar el reclamo de las comunidades del ámbito institucional a acciones directas en territorio, en un escenario donde las demandas de salud, medio ambiente y autonomía convergen en una protesta de alcance estatal.
