Entre tendencias y realidades: la agenda que sí importa

Fany Santiago | Analista

Vivimos tiempos donde la conversación pública cambia en cuestión de minutos. Lo que hoy domina redes sociales, mañana queda en el olvido. Una polémica, una declaración, un video viral o cualquier confrontación digital puede robarse la atención colectiva por horas.

Pero mientras eso sucede en las pantallas, en la vida real la ciudadanía sigue esperando respuestas a temas mucho más importantes.

La agenda pública verdadera no siempre coincide con la agenda digital. Mientras en redes se discute lo momentáneo, allá afuera las personas siguen preocupadas por su seguridad, por llegar más rápido a casa, por tener mejores servicios, oportunidades de empleo, acceso a salud y una mejor calidad de vida.

Y ahí está uno de los grandes retos de nuestro tiempo: aprender a distinguir entre el ruido y la realidad.

Hoy en día suceden algunos factores en donde sin duda el desarrollo social y la formación humana deben fortalecerse en la educación , la era digital deben servir para avanzar y desarrollarnos con sus avances pero bajo un criterio real, priorizando lo importante: las juventudes merecen oportunidades educativas para su mejor desarrollo y profesionalismo pero me ha llamado a atención dos casos recientes de jóvenes con una visión hacia información de sectas, grupos o factores como copias situaciones históricas para replicar crímenes y es que la información a veces marca una tendencia hacia la fascinación que puede provocar sino se incurre en mecanismos preventivos en hechos lamentables como los ocurridos en Lázaro Cárdenas en Michoacán  y Teotihuacan en el Estado de México, o bien simplemente incentivar a la apología del delito desde las redes o tendencias sociales solo generan un declive social que nadie quiere. Y también es necesario decir que también se requiere la revisión esencial desde casa en la formación de jóvenes y adolescentes para prevenir este tipo de acciones que alteran y dañan la sociedad. 

Para los gobiernos, hoy el reto es mucho mayor ya que no basta con hacer las cosas bien; también hay que saber comunicar en medio de un entorno marcado por la inmediatez, la polarización y la sobreinformación. Muchas veces una acción positiva pasa desapercibida, mientras una polémica menor ocupa toda la conversación.

Nuestro estado hoy necesita poner en la agenda pública la educación integral y la salud mental como eje de desarrollo para la niñez y adolescencia evitando así el deterioro social y fomentando un análisis crítico en cada definición. Es de destacarse que Michoacán está avanzando en disminuir la deserción escolar, que existen programas como DATA, para facilitar el acceso a internet a los estudiantes para la realización de sus tareas, pero es indispensable sumar más allá de los colores y estigmas todos en fomentar la priorización educativa, el apoyo y capacitación de los docentes, el involucramiento de los padres y/o tutores para el mejore desarrollo de la niñes y adolescencia pero desde la base de priorizar la educación con todos sus valores, para que en esta era digital existan jóvenes críticos pero con valores.

Pero también hay una tarea ciudadana. Necesitamos elevar el nivel del debate público, informarnos mejor, proponer siempre y no permitir que lo superficial desplace lo verdaderamente importante.

Porque mientras una tendencia dura unas horas, una decisión pública puede impactar durante años la vida de miles de personas. La agenda que si importa es la que se construye todos los días, escuchando, con acciones, con solicitudes, mejorando la calidad de vida de los estados con compromiso y apertura para generar resultados.

En tiempos donde todo compite por nuestra atención, conviene recordar algo esencial: no todo lo viral tiene valor… y no todo lo importante se vuelve tendencia.

Hoy es tiempo de poner en la agenda real las realidades que si están ocurriendo<. Mejores caminos, obras históricas, inversión en infraestructura educativa, implementación de gobierno digital, mujeres que están rompiendo estigmas en disciplinas deportivas a nivel mundial, el aumento de fortalecimiento en la educación superior y posgrados, hoy es tiempo de empatas con realidades la agenda real y transformar juntos la conversación digital para el bienestar ciudadano.

TE PUEDE INTERESAR: