La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), mantiene vigilancia permanente sobre la evolución del huracán Polo, que durante las últimas horas se intensificó a categoría 1 en la escala Saffir-Simpson y presenta condiciones favorables para continuar fortaleciéndose.

A las 12:00 horas, tiempo del centro de México, el huracán Polo se localizó a 305 kilómetros al sur-suroeste de Zihuatanejo, Guerrero y a 435 kilómetros al sur-sureste de Manzanillo, Colima. Presenta vientos máximos sostenidos de 130 kilómetros por hora, rachas de 155 kilómetros por hora y se desplaza hacia el este a 7 kilómetros por hora.

De acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se prevé una rápida intensificación del sistema, por lo que durante los próximos días podría alcanzar la categoría de huracán mayor y, de acuerdo con los escenarios previstos, incrementar aún más su intensidad. El sistema se desplazará de manera paralela a las costas de Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco, por lo que se mantiene especial vigilancia sobre sus posibles efectos. Se prevé que el jueves se encuentre en su punto más cercano a las costas mexicanas.

La CNPC hace un llamado a la población de las entidades del Pacífico mexicano a no esperar a que el huracán se aproxime para comenzar a prepararse. La intensidad y trayectoria de un huracán pueden cambiar, por lo que es fundamental mantenerse informado mediante los avisos oficiales y atender oportunamente las indicaciones de las autoridades.

Los protocolos preparativos de los tres órdenes de gobierno ya se encuentran en operación, a través de los Puestos de Comando instalados en los estados mencionados, para fortalecer la coordinación institucional y realizar oportunamente acciones de comunicación de riesgos con la población, identificación de zonas vulnerables y supervisión de los refugios temporales que podrían habilitarse en caso de ser necesario.

Los principales efectos que pueden presentarse son lluvias intensas, fuertes vientos, oleaje elevado y corrientes peligrosas, así como incremento en los niveles de ríos y arroyos, inundaciones en zonas bajas, encharcamientos, deslaves y deslizamientos de ladera. El viento también puede provocar caída de árboles, postes, anuncios y otros objetos que no se encuentren debidamente asegurados.

Desde ahora, se exhorta a que las familias deben preparar su vivienda y plan familiar de protección civil. Asegurar puertas, ventanas, techos, tinacos, antenas, láminas, macetas, muebles de exterior y cualquier objeto que pueda ser desplazado por el viento. Limpiar azoteas, patios, coladeras, canaletas y desagües para favorecer el flujo del agua y evitar acumulaciones.

Es importante tener preparada una mochila de emergencia con agua potable, alimentos no perecederos, medicamentos, artículos de higiene, lámpara, radio, baterías, documentos importantes y aquellos artículos indispensables para niñas, niños, personas adultas mayores, personas con discapacidad y animales de compañía.

A las personas que viven en zonas bajas, cercanas a ríos, arroyos, barrancas, cauces o laderas se les hace un llamado a mantenerse atentas e identificar las rutas de evacuación y el refugio temporal más cercano. En caso de que se indique la evacuación, seguir las indicaciones y trasladarse de inmediato al lugar establecido, sin regresar hasta que se informe que existen condiciones seguras para hacerlo.

Ante lluvias intensas, permanecer en un lugar seguro y evitar salir si no es necesario. Mantenerse alejado de ventanas, árboles, postes, anuncios y estructuras que puedan caer. Durante una tormenta eléctrica, evitar permanecer en espacios abiertos o debajo de árboles.

Si se necesita trasladarse, extremar precauciones, reducir la velocidad, encender las luces y mantener una distancia segura entre vehículos. No intentar cruzar calles, ríos, arroyos, vados o pasos a desnivel donde el agua tenga corriente o cubra la superficie, ya que el nivel y la fuerza del agua pueden aumentar rápidamente.

En las zonas de ladera, es necesario permanecer atentos a la aparición de grietas en el terreno, inclinación de árboles o postes, desprendimiento de tierra o rocas, así como cambios repentinos en el flujo de agua.

En las zonas costeras, no acercarse al mar, playas, malecones, escolleras, ríos ni desembocaduras durante el paso del sistema. El oleaje, las corrientes y el viento pueden representar un peligro incluso si el centro del huracán permanece mar adentro. Atender las indicaciones de Capitanía de Puerto y de las autoridades de Protección Civil.

La CNPC, en coordinación con las autoridades de los tres órdenes de gobierno, mantiene vigilancia sobre la evolución de Polo y fortalece las acciones de preparación y coordinación ante los posibles efectos del sistema.

La población debe mantenerse informada a través de los canales oficiales de la CNPC, el SMN, las unidades estatales y municipales de Protección Civil y atender oportunamente los avisos y alertamientos que se emitan.