El ejército de Israel impuso sanciones disciplinarias a 2 de sus soldados tras la destrucción de una estatua de Jesucristo en el sur de Líbano, hecho que generó condena pública luego de que las imágenes se difundieran.
Uno de los militares recibió 30 días de detención castrense y fue suspendido de tareas de combate por ser señalado como responsable directo del daño a la escultura. Otro soldado también fue sancionado por tomar fotografías del incidente.
Además, otros 6 uniformados que se encontraban en el lugar y no intervinieron para frenar lo ocurrido, ni lo reportaron posteriormente, fueron llamados a rendir declaración, aunque no recibieron castigos formales.
Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que la estatua fue restaurada en la localidad cristiana de Debel, en coordinación con la comunidad local.
También te podría interesar: La primera ministra de Japón flexibiliza la venta de armas al extranjero
En paralelo, Hezbollah lanzó su primera acción militar desde el inicio del alto el fuego al atacar una instalación en el norte de Israel, en represalia por lo que describió como más de 200 violaciones graves a la tregua, entre ellas ataques contra civiles y destrucción de viviendas en el sur libanés.
El ejército israelí respondió con bombardeos y sostuvo que sus operaciones están dirigidas exclusivamente contra Hezbollah y otros grupos armados, no contra la población civil.
Las autoridades libanesas informaron que se registró cerca de 2 mil 454 muertos en 6 semanas de enfrentamientos, mientras Naciones Unidas (ONU) informó que al menos 277 de las víctimas son menores de edad. En ese contexto, el presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, advirtió que si Israel mantiene posiciones ocupadas, enfrentará la resistencia de manera constante.
Fuente: La Jornada