Morelia, Michoacán
La Policía de Morelia reactivó las prácticas intensivas de armamento y tiro. La meta es realizarlas dos veces al año para garantizar que cada oficial sepa reaccionar con precisión ante situaciones de riesgo.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), José Pablo Alarcón Olmedo, informó que los agentes van por grupos a campos de adiestramiento. El uso de la fuerza letal es el último recurso, pero la preparación es clave: “El objetivo es evitarla, pero los agentes deben estar preparados para cualquier escenario”, afirmó.
Mujeres al frente y cero incidentes
Más del 50% de la corporación está integrada por mujeres, quienes destacan con el mejor desempeño y puntería en las prácticas.
Hasta ahora, los entrenamientos reportan saldo blanco. Además, cada sesión se registra en el historial de los policías como parte de sus evaluaciones de control y confianza.
Control estricto vs “la ley de la selva”
Cada policía tiene asignada un arma larga y una corta, vigiladas estrictamente por la Sedena. El control interno es riguroso: en toda la administración solo se ha reportado un extravío de arma, caso que ya está bajo investigación.
Alarcón Olmedo rechazó tajantemente la portación libre de armas para ciudadanos, advirtiendo que volvería a la sociedad “la ley de la selva”.
El riesgo es real: desde 2021, Morelia registra al menos cinco muertes o accidentes por armas guardadas en casas.
En contraste, la policía ha decomisado 30 armas ilegales en las calles este año.
El plan de los 50 millones
La corporación cuenta con equipo suficiente, pero ya planea comprar más armamento para los nuevos cadetes.
El proyecto más ambicioso es la construcción de un campo de tiro propio. El Gobierno de Morelia analiza esta obra, que requerirá una inversión de entre 10 y 50 millones de pesos para poner a la vanguardia el adiestramiento local.