Morelia, Michoacán | Redacción.- La nueva dirigencia nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, fijó una línea interna que redefine los criterios para competir por cargos públicos, al advertir que ningún perfil con señalamientos de corrupción podrá ser postulado, incluso si resulta ganador en encuestas internas.
Durante su intervención en el Octavo Congreso Nacional, Ariadna Montiel Reyes colocó el tema como un punto central para el futuro del partido, al señalar que está en juego la credibilidad que permitió a Morena consolidarse como fuerza gobernante.
Ante militantes y cuadros del partido, lanzó un mensaje directo sobre la conducta de los gobiernos emanados del movimiento.
“Esta dirigencia no tolerará corrupción en ningún gobierno de Morena”, afirmó.
La dirigenta estableció además un criterio que limita el alcance del método de encuestas, al advertir que la integridad será determinante en la definición de candidaturas.
“Si tenemos certeza de que alguien comete un acto de corrupción, aunque haya ganado la encuesta, no serán candidatos”, insistió.
El posicionamiento introduce un control político sobre los procesos internos, al condicionar los resultados de las encuestas a la trayectoria de los aspirantes.
En ese contexto, hizo un llamado a revisar el desempeño de los gobiernos surgidos de Morena, pues dijo: “Es momento de hacer examen de conciencia y si alguien detecta corrupción en su gobierno, hay que hacer a un lado a quien esté en estas prácticas”.
Ariadna Montiel subrayó que el manejo de recursos públicos debe apegarse a principios éticos, pues agregó que “los recursos del pueblo son del pueblo, en Morena los corruptos no tienen cabida”.
Asimismo, insistió en que las candidaturas deberán recaer en perfiles con trayectoria limpia, al elevar el estándar interno rumbo a 2027.
Al defender el método de encuestas, aclaró que estas deben responder a la cercanía con la ciudadanía, y añadió: “Que sea el pueblo y nadie más quien elija”.
Finalmente, enfatizó que la integridad no es negociable dentro del movimiento y remató: “La honestidad es un mandato ético que no admite excepciones”, al enviar una señal de disciplina interna en la antesala del próximo proceso electoral.
