Morelia, Michoacán

Una cifra de mil 423 familias afectadas por la desvinculación parental registra en el país el movimiento Soy Papá, No Criminal, refirió el coordinador estatal, Juan López García.

De este universo, Michoacán suma 20 registros, lo que le vale el sitio 17 a escala nacional, a la par con Nayarit.

López García dijo que el registro efectuado por Soy Papá, No Criminal posiciona a Ciudad de México, Estado de México, Jalisco, Puebla y Chihuahua como los estados con más familias afectadas por la desvinculación parental, sin que medir una resolución judicial para ello.

Sin embargo, acotó que se tiene una cifra negra, familias donde los hijos están separados de alguno de sus padres sin que exista una resolución judicial que justifique la ausencia.

Agregó que está desvinculación no soportada por una decisión judicial deriva de denuncias falsas, la extensión de medidas cautrlates mediante amparos y sin una sentencia, y la aplicación de presión para el pago de una pensión alimenticia.

Las consecuencias de separar a un niño o adolescente de uno de sus padres por periodos prolongados o incluso trasladándolos a otro país, son devastadoras para el desarrollo psicoemocional de los menores de edad, afirmó

Y es que, acotó, la convivencia es un derecho de los niños y adolescentes, no de sus padres, que experimentan sufrimiento y malestar emocional por ser separados injustificadamente de su padre o madre como resultado de procesos de pareja o disputas por custodia.

Destacó que es necesario que los adultos establezcan el interés superior del menor como el eje para la atención de estos procesos, ya que no es posible utilizar la convivencia como medida de presión para lograr el pago de pensión alimenticia, buscar controlar la vida íntima de una expareja o desquitar el enojo por agravios reales o supuestos.

“No buscamos minimizar el feminismo, ni generar una lucha de mujeres contra hombres, sino que en estos procesos los hijos sean la prioridad, hay muchos hombres separados injustamente de sus hijos, pero también mujeres y ellos necesitan a ambos”, reiteró.

Por ello, aseguró, una de las demandas del movimiento a sus integrantes es que no incurran en alguna forma de violencia y acrediten que no son deudores alimenticios, “no tendríamos cara para exigir derechos, si no cumplimos con nuestras obligaciones”.

En México, se considera que la convivencia padres e hijos es un derecho inalienable de los niños y adolescentes, así como la manutención, que deben proveer los progenitores, aún cuando estos no trabajen.

Únicamente mediante una resolución judicial de puede restringir o evitar, temporal o definitivamente, el acceso de un padre o madre a sus hijos.