Maravatío, Michoacán
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, acusó un presunto caso de corrupción en el Poder Judicial, tras la liberación de once elementos de la Policía Municipal de Ecuandureo, señalados por su posible relación con el crimen organizado.
Manifestó su desacuerdo con la decisión judicial y exigió que se revise la actuación del juez responsable.
En entrevista con medios de comunicación, el mandatario estatal hizo un llamado al Supremo Tribunal de Justicia del Estado, para que investigue el proceder del juzgador que permitió la liberación de los uniformados, al considerar que el caso atenta contra los esfuerzos de seguridad en la entidad.
Enfatizó que Michoacán no tolerará la corrupción ni la impunidad, por lo que insistió en que se deben tomar medidas contra el juez que dictaminó la libertad de los once policías, entre los que se encontraba el director de Seguridad Pública municipal.
Se debe precisar que los elementos fueron detenidos el pasado 23 de febrero por la Guardia Civil en posesión de armas largas, estupefacientes y distintivos de un grupo criminal.
Posteriormente, el 27 de febrero fueron vinculados a proceso con prisión preventiva; sin embargo, el lunes pasado un juez de control ordenó su liberación, estableciendo únicamente medidas cautelares como la obligación de presentarse periódicamente ante la autoridad y la restricción para salir del país.